Las vuvuzelas: ¿un medio para el control mental?

Algo raro pasa en el mundial de Sudáfrica.  Hay estadios semivacíos, pero en ellos las vuvuzelas, esas trompetas del infierno, se escuchan exactamente igual que en estadios llenos con 80 mil personas.  A veces, no hay nadie tocándolas, pero igual el insoportable zumbido sigue ahí, atormentándonos.  ¿Es una conspiración?   Traen el ruido de las vuvuzelas un gusano mental –igual que lo hacía el osito gominota–.  ¿Es una técnica de control mental?

Aquí un artículo de un periodista en Sudáfrica:

Yo creo que las vuvuzelas están grabadas.

Es simple. Estuve en el estadio, en la parte alta, y el sonido siempre fue igual de uniforme: cuando habían tres mil personas o cuando llegaron veinte mil. Suenan igual en los goles o cuando el partido está aburrido.

Me preocupé de observar a las tribunas cuando el zumbido me dañaba los tímpanos y no se apreciaba a muchos hinchas tocándola. Y la barra chilena las despreció, por lo que la intensidad, considerando que eran casi la mitad del público, debía ser más baja.

Para que suene así, tiene que haber hinchas tocando -uniformemente- durante los noventa minutos. Incansablemente. Lo que no me hace sentido por mucho entusiasmo que le despierte a la parcialidad local. Y los hinchas que vienen de afuera se preocupan más de disfrazarse que de tocar el vil instrumento.

Se me pudo ocurrir a mí, pero mis compañeros (que tienen oreja de paila) también están de acuerdo. Y varios chilenos que estaban en la tribuna me confesaron que las escucharon, pero que a su alrededor había unos pocos que la interpretaban de manera intermitente.

Por eso levanto la teoría. Son un playback, una base musical sobre la cual caben interpretaciones individuales, rítmicas, acompasadas. ¿Alguien cree que las vuvuzelas sonaban con igual intensidad ayer en Pretoria cuando los locales estaban quedando eliminados de su Copa del Mundo?

No me compro el verso. Alguien quiso, en algún momento, transformar este evento en el Mundial de la Corneta. Distinguirlo. Obviamente ese alguien no sabía de fútbol y no entendería que Demichelis se comió el gol porque no escuchó el grito de sus compañeros o que Bielsa se desgañitó más allá de lo necesario para Jara tomara su marca.

Puede haber otras explicaciones, por cierto. Un mensaje subliminal, una manera original de contactar a los extraterrestres, una conspiración ideada por otorrinolaringólogos cesantes, un plan siniestro para acabar con la fauna salvaje. No creo, en todo caso, que sea algo comercial. ¿O alguien quiere hacerse rico vendiendo cornetas de plástico?

El zumbido es desagradable y odioso, y eso lo saben todos los que han estado en un estadio o ven los partidos por televisión. Y les apuesto que no se convertirá en moda, porque es difícil soplar tanto rato seguido, espero.

La vuvuzela existe. Y esta viva. Pero tiene ayuda tecnológica.

Es el día para decirlo.

Fuente: cooperativa.cl

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: