La Gran Estafa del Calentamiento Global o como nuestros políticos nos mienten de forma descarada

He aquí un importante documental que certifica que no existe ninguna prueba que el calentamiento actual sea causado por el crecimiento de los gases de efecto invernadero de las actividades humanas, tal como la generación de energía de la combustión de carburantes. No somos nosotros los culpables de los que está sucediendo, pese a que los políticos insisten en endosarnos la culpa, solamente para beneficio de sus oscuros intereses.

No existe absolutamente ninguna prueba de que el calentamiento actual sea causado por el crecimiento de los gases de efecto invernadero de las actividades humanas, tal como la generación de energía de la combustión de carburantes.
Observaciones en núcleos de hielo demuestran que los aumentos de la temperatura han precedido a los incrementos en el CO2, por cientos de años, sugiriendo que el calentamiento de los océanos es una fuente importante del aumento del CO2 atmosférico. Tal como el dominante gas de efecto invernadero, el vapor de agua es más, mucho más importante que el CO2, en cualquier caso, fuera de nuestro control.

Los modelos de efecto invernadero tampoco pueden explicar el enfriamiento observado durante gran parte del siglo pasado, ni los patrones de calentamiento observados—, los que denominamos “huellas digitales”. Por ejemplo, la Antártica se está enfriando mientras que los modelos predicen calentamiento. Y allí donde los modelos pronostican que la atmósfera media se calienta más rápido que la superficie, las observaciones muestran exactamente lo contrario.

Pero la mejor evidencia que tenemos apoya que son las causas naturales —, como los cambios en la nubosidad vinculados a las variaciones regulares en la actividad solar.
Así, el calentamiento actual es probablemente parte de un ciclo natural de calentamiento y enfriamiento climático que se remonta a casi un millón de años.

Ello explica el “período calido medieval” alrededor de 1.100 D.C., cuando los vikingos fueron capaces de establecerse en Groenlandia y realizar cultivos, y la “pequeña edad de hielo”, desde aproximadamente 1.400 a 1.850 D.C, que trajo inviernos severos y veranos fríos a Europa, con cosechas que fracasaron, hambrunas, enfermedades y miseria generalizada.

Se han realizado intentos para sostener que el calentamiento actual es “inusual”; un análisis espurio de los anillos de árboles y otra información de fuentes indirectas trató de negar la existencia de estos cambios climáticos históricos; pero el resultado de este denominado “palo de hockey”, que las temperaturas terrestres han sido constantes hasta las décadas recientes, ha sido en la actualidad ampliamente desacreditado
.
Si la causa del calentamiento es en gran parte natural, entonces es poco lo que podemos hacer al respecto.
No podemos influir en el inconstante sol, el origen probable de la mayor parte de la variabilidad climática.

Ninguno de los planes de mitigación actualmente circulando por ahí servirá de algo; son todos irrelevantes, inútiles e insensatamente costosos:

– El control de las emisiones de CO2, ya sea mediante el racionamiento o la elaboración de esquemas de límites e intercambio
– La antieconómica energía “alternativa”, tal como el etanol y la poco práctica “economía del hidrógeno”
– Instalaciones masivas de turbinas de viento y colectoras solares
– Proyectos propuestos para el secuestro del CO2 de las chimeneas o incluso de la atmósfera

Esconden proyectos industriales enormes, y por lo tanto monstruosos beneficios para quienes los llevan a cabo (multinacionales o cercanos al poder político)
Irónicamente, todos estos planes serían ineficaces incluso si fuese cierto que el CO2 fuese responsable de la tendencia de calentamiento observada —a menos que pudiésemos persuadir a cada nación, incluida China, de recortar el uso de combustible ¡un 80 por ciento!

3. Finalmente, nadie puede demostrar que un clima más cálido produciría impactos negativos en general.
La muy temida subida en los niveles del mar no parece depender de las modificaciones de la temperatura en el corto plazo, dado que los aumentos del nivel mar han sido permanentes desde la última edad de hielo, hace 10.000 años.
De hecho, muchos economistas sostienen que lo opuesto es más probable—que el calentamiento produzca un beneficio neto, que incremente los ingresos y los estándares de vida.

Todos concuerdan en que un clima más frío sería malo. ¿Por lo tanto por qué el clima actual sería el óptimo?

Pero el mensaje principal de La gran estafa del calentamiento global es mucho más amplio. ¿Por qué deberíamos dedicar nuestros escasos recursos a lo que esencialmente no es un problema ?, mientras se ignoran a la vez los verdaderos problemas que enfrenta el mundo: hambruna en el tercer mundo, enfermedades endémicas, falta de derechos humanos—, por no mencionar a las amenazas del terrorismo y las armas nucleares, y las guerras por interés económico.

No obstante los políticos y las elites económicas en gran parte del mundo prefieren entretenerse con el calentamiento y dedicar nuestros limitados recursos a los temas de moda (¿alguien se acuerda ya de la capa de ozono?), en vez de concentrarse en los reales.

Tan solo considérense las espeluznantes predicciones que emanan de figuras mundiales (supuestamente) responsables: el científico en jefe del Partido Laborista de Gran Bretaña nos dice que a menos que impermeabilicemos nuestras casas y usemos bombillas de luz más eficientes, la Antártica será el único continente habitable para 2100, con unas pocas parejas reproductoras sobrevivientes propagando a la raza humana. ¡En serio!

Imagino que en un futuro no demasiado distante, toda esta histeria habrá desaparecido, particularmente si el clima decide enfriarse—tal como lo hizo durante gran parte del siglo pasado; debería tomarse nota aquí que no se ha calentado desde 1998. Las generaciones futuras mirarán hacia atrás a la locura actual y se preguntarán de qué se trataba todo eso. Tendrán películas como Una verdad inconveniente y documentales como La gran estafa del calentamiento global para recordárselo.

Autor: Fred Singer , físico atmosférico, es Investigador Asociado en The Independent Institute, Profesor Emérito de Ciencias Medio Ambientales en la University of Virginia, Académico Adjunto en el National Center for Policy Analysis, y ex director del U.S. Weather Satellite Service. Es también autor de Hot Talk, Cold Science: Global Warming´s Unfinished Debate (The Independent Institute, 1998).

Una respuesta a La Gran Estafa del Calentamiento Global o como nuestros políticos nos mienten de forma descarada

  1. Flor dice:

    Muy bueno el video!!!

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